martes, 8 de julio de 2008

"RECORDANDO"

"RECORDANDO" Todavía resonaba en mis oídos, la melodía de la canción que escuchaba por varias veces, mientras el viejo tocadiscos giraba con los temas de Billy Caffaro “Personalidad”, “Marcianita”, “Noche de Luna” y “Un telegrama”. Salía de la casa de mis tíos, en la calle Pedro Montt Nº 647 y al pasar por la de mi abuelita, esa voz me acompañaba, hasta hacerse parte de mí. Mis primos y mis tíos se solazaban con los tonos armoniosos que emitía el tocadiscos y subían su volumen hasta que los tímpanos vibraban con los ecos que retumbaban por las paredes de la casa hasta alcanzar la calle. Recuerdo que era el 19 de Octubre de 1964 y caminaba por Pedro Montt, hasta llegar a 18 de Septiembre, por la Grace. Daba vueltas por la manzana, en mi paseo del atardecer, regresando por Maipú y ahí estaba el fonógrafo tocando el tema de The Shadows, “Te veré en mi batería”, que mi primo repicaba con dos tenedores en el baúl del dormitorio. Posteriormente, venían a ocupar la palestra “Crema Batida” con los Ramblers, “Linda Chica” y “Recordando lo Pasado” con Los Tigres. La música pasa a ser importante en nuestras vidas y está con nosotros desde siempre. Desde la primera canción de cuna que nos cantaba la mamá y del primer sonido que emitimos al llegar al mundo. En esa combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos, la música es un arte y se convierte en un proceso cultural al suscitar una experiencia estética en el oyente y expresar sentimientos y pensamientos de lo que sucede o acontece en nuestro devenir. Así, se ordenan los sonidos en el tiempo. Según el compositor Claude Debussy, la música es “un total de fuerzas dispersas expresadas en un proceso sonoro que incluye: el instrumento, el instrumentista, el creador y su obra, un medio propagador y un sistema receptor”. Las canciones que recuerdo, eran grabadas en un disco de vinilo y de sus surcos sacaba la música la aguja del giradiscos, tocadiscos, platina de discos, tormamesa o fonochasis, que sucedieron al fonógrafo de Edison. En los malones de ese tiempo, no podían faltar la discorola o el tocadiscos y junto a la bebida y el queque, estaban los discos para bailar con la niña de nuestros sueños juveniles. Todavía, resuena en mis oídos, la canción de Payo Grondona “Cuando era Guailón”, me compré un Pickup, leí el “Okey” y el “Ecrán”, me desvirginó el “Pingüino”… Autor: Rubén Saavedra Vásquez Profesor de Estado

No hay comentarios: